Se da por recuperado el pavo oscense, una raza local de ave de corral. Hasta hace pocos años, en la zona del Alto Aragón se criaban pavos de forma tradicional, en régimen extensivo. Se trataba de aves ligeras, muy parecidas en el plumaje al pavo silvestre. Esta forma de cría se ha ido perdiendo a favor de líneas industriales, de crecimiento más rápido, aunque de menor calidad de carne.
En la actualidad, un pequeño número de reproductores de pavo de Huesca se puede encontrar en varias comarcas de Huesca y algún ejemplar también en Zaragoza y Cataluña. El pavo oscense tiene un plumaje oscuro con franjas blancas, y con un carácter muy activo y temperamental. Las hembras destacan por ser muy buenas ponedoras y excelentes madres. En medio de tantos avances tecnológicos, resulta casi milagroso que se haya mantenido esta pequeña población seguramente debido a su rusticidad, capacidad reproductora y calidad de sus productos. |
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